La tecnología de impresión 3D con silicona permite niveles excepcionales de fidelidad biológica, personalización total y una libertad incomparable en la fabricación de estructuras complejas. Sus aplicaciones en el ámbito sanitario y médico incluyen fantomas de imagen y simuladores educativos, modelos anatómicos altamente realistas para ensayos quirúrgicos, y ayudas personalizadas para la rehabilitación y dispositivos vestibles.
Actualmente, este representa el campo más ampliamente aplicado.
Simulación de tejidos blandos: los modelos impresos de corazones, vasos sanguíneos, hígados o tumores poseen una elasticidad similar a la de los órganos reales. Esto permite a los médicos practicar técnicas de corte y sutura antes de la cirugía.
Entrenamiento en intervención vascular: los modelos vasculares de silicona transparente impresos en 3D —que presentan bifurcaciones y estenosis complejas— se utilizan para simular procedimientos como la inserción de guías y la colocación de stents.
La personalización personalizada está disponible para pacientes que sufren pérdida de órganos o tejidos—como una oreja, nariz o dedo—como resultado de traumatismos o defectos congénitos.
Coincidencia precisa: Mediante el escaneo 3D del lado intacto del paciente y la réplica de los datos, se imprime en 3D una prótesis de silicona perfectamente simétrica.
Estética y comodidad: El material de silicona se puede igualar al tono de piel del paciente, mientras que la tecnología de impresión 3D permite la creación de bordes biselados, lo que garantiza una transición extremadamente natural con la piel y un ajuste cómodo.
Stents traqueales personalizados:
Actualmente, uno de los ejemplos más exitosos de impresión 3D en silicona en el campo de los implantes médicos.
Implantes reconstructivos y estéticos:
Rellenos subcutáneos: Se utilizan para corregir depresiones faciales resultantes de accidentes vehiculares o resección de tumores.
Prótesis personalizadas de oreja/nariz:
Implantes/expansores mamarios personalizados.
Parches cardíacos: Por ejemplo, parches utilizados en la reparación de defectos cardíacos congénitos.